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martes, 29 de noviembre de 2011

Envidia

Queridos estudiantes de arquitectura:

Si supieran cuanto los envidio, cada vez que paso por la ventana del estudio donde construyen sus espectaculares maquetas, mientras pienso que me equivoqué de carrera; que mi vocación era esa. 

Apenas los veo, pienso: todavía estoy a tiempo. 25 años no es tarde para arrancar una carrera.

Pero sé muy bien que nunca lo voy a hacer. Aún si tuviera la certeza de que mi felicidad está ahí, con ustedes diseñando edificaciones, no me animaría a empezar de cero. No por no querer admitir que me equivoqué al elegir economía, sino porque para mí es un orgullo haber terminado la carrera a los 22, y tener un máster a los 25, y cambiar de carrera es arrancar de cero. Perder toda esa ventaja que me gané. Ventaja en algo que no se si quiero hacer para siempre.

Me siento tan idiota.

No puedo evitar que me duela la panza cada vez que los veo felizmente haciendo sus maquetas, y me siento como en una película navideña donde el niño pobre (usualmente llamado Timmy) limpia con su aliento y el puño un cristal y mira a través de la ventana de la juguetería a los otros niños eligiendo sus regalos, sabiendo que no va a tener eso que lo haría tan feliz.

Ahí está, mi juguetería. Arrastro los piés a la clase de Administración de Portafolios mientras los 
veo con los dedos llenos de pegamento, haciendo paredes de madera balsa.

Tal vez estoy idealizando la carrera. Seguramente hice eso con economía alguna vez. Pero a economía la idealicé distinto. Éxito económico, inteligencia, matemáticas, análisis, respeto, admiración por mi capacidad de resolver ecuaciones. Con esos valores idealicé economía. A arquitectura la pienso como diversión, manualidades, estética, creación, admiración por lo bello, orgullo. Creo que eso lo dice todo. Podría vivir de hacer manualidades y de dibujar; algo que una pantalla de Bloomberg con cotizaciones del S&P500 nunca me va a dar.

Depresión.

Ahora que estoy desempleada y tengo tiempo para reflexionar, busco trabajo y me doy cuenta de que la persona que hace tres años quería vivir para trabajar, tener un gran sueldo, ir a hacer un doctorado afuera, tener prestigio y un puesto de gran jerarquía en una prometedora empresa top mundial, desapareció. Estudié economía, empecé el máster, y encaminé todo en esa dirección, para ahora descubrir que ya no soy yo, y que ya no quiero eso. Peor aún, ya no sé qué quiero.

Cada tanto Nardo me dice: "Y pensar que vos siempre hablabas de que querías vivir para trabajar mil horas por día en una gran empresa. Te achanchaste." Ahora nada me da más miedo en el mundo que pensar que estoy caminando hacia una vida de vivir para trabajar, exclusivamente. ¿Me achanché, o me detuve un segundo a pensar en serio, en vez de dejar que el flow de mi carrera me arrastre a una vida sin vida?

Renuncié en agosto y tuve once entrevistas de trabajo. Cuatro en consultoras de estrategia top, dos en consultoras de management medianas (una basada en San Pablo! Consideré ir a vivir allá sin pensarlo demasiado! ¿Estoy loca?), dos en bancos de inversión (uno local y uno norteamericano), una en un fondo de private equity que invierte en maquinaria agrícola (???), una en un banco, una en una empresa de consumo masivo. En las primeras ocho entrevistas que nombré, una de las primeras cosas que me advirtieron fue: 
'Acá se trabaja -mínimo- hasta las 9 pm, y cada tanto hay que trabajar el fin de semana. Igual, no son tantos los días que nos quedamos después de las 12 am'. 
Si, no hay problema con eso, contesto siempre. Y después me voy en el bondi pensando cómo sería una vida así, y no puedo ni imaginarlo.

¿O sea que nunca voy a tener tiempo de ir al médico? ¿De ir al gimnasio o a jugar al fútbol con mis amigas, que desde que empecé el máster me esperan a que lo termine de una vez para volver a encontrarnos en la cancha? ¿Entonces me olvido de volver a tener una cena familiar en día de semana-- ni siquiera en los cumpleaños? ¿Significa que nunca más voy a poder pisar un negocio no-gastronómico ni de shopping en un día hábil? ¿Me olvido de hacer un curso de lo que sea, de aprender un nuevo idioma, de seguir estudiando? ¿QUIÉN PUEDE VIVIR ASÍ? ¿ACASO ESO ES VIVIR?

No entiendo. No me entra en la cabeza. 50% de V. tiene grabado en la cabeza que entrar a una de esas firmas es sinónimo de éxito. 50% de V. no entiende, no puede concebir cómo eso puede ser sostenible o llevar a la felicidad. (Sé que no es sostenible, sé que es una industria en la que nadie dura más de 5 años.) Sin duda ese camino va a llevar a tener más prestigio, empleos que paguen más y que demanden más, mayores responsabilidades, desafíos más divertidos, y un currículum envidiable pero... nada de eso es sinónimo de felicidad, y, peor aún, nada de eso conduce ni siquiera indirectamente a ser feliz.

¿Qué sueldo debería demandar a mi empleador por llevarse mi tiempo y mi esfuerzo y quemarme la cabeza los próximos 5 años? ¿¿Acaso existe una cifra por la que, dentro de cinco años, pueda mirar hacia atrás y pensar "perdí la mitad de mis 20s, pero valió la pena"??



La onceaba entrevista--- es un tema totalmente distinto. Merecedor de otro post. 

viernes, 25 de noviembre de 2011

Semi-Standstill


Sigo acá. Tres meses después de haber renunciado a mi último trabajo. Desempleada. En teoría la situación debería deprimirme, pero no; estoy bien. Estoy tranquila, descansada, relajada, disfrutando del máster y de nada más.

He logrado romper con el mito de que si no hago deporte/actividad física, si no escribo en el blog con la frecuencia que alguna vez escribí, si no sigo practicando batería, si no voy a los médicos y dentistas a los que debería haber ido ya hace un buen rato; no es por falta de tiempo. Es simplemente porque no quiero. Porque estar echada está bueno. Al margen, mejor que empiece con todas esas cosas pronto, o me voy a arrepentir cuando me halle reinsertada en el mercado laboral.

Mi to do list es extensa y no avanzo con nada. Es tan cierto eso de que, cuando uno tiene un tiempo destinado a hacer una determinada cosa, ocupa ese tiempo (mínimamente) en hacer esa cosa aún cuando podría hacerlo en mucho menos tiempo. Es así como digo "hoy estudio Evaluación de Riesgos" y me pongo tan vaga como la definición de la actividad del día. Tal vez leo la bibliografía de la materia un rato, y luego... ehm no sé muy bien en qué se me va el tiempo. Capaz que en una de mis tantas iniciativas (no concluídas) de acomodar mis cosas. Mi placard, mis cajones, mi biblioteca, mi escritorio... todos requieren de una reorganización que hace años no llega  por "falta de tiempo". Una ayuda visual:

(Quiero destacar que una parte de esos apuntes -tal vez el 5%- está ahí porque son materias que rendí hace poco y todavía no me dieron la nota. Por cábala no puedo archivarlos hasta haberme sacado de encima la materia, evento que se materializa con el conocimiento de mi nota.)

En cuanto a notas, andamos muy bien. El máster resultó más fácil de lo que esperaba, y estoy clavando varias A. No pensé que me fuera a importar el promedio, hasta que mi primera nota fue una A y de ahí en más la ambición pasó de querer"aprobar" a "que no baje el promedio". Igualmente no estoy estudiando nada así que, más que una ambición, es un cruzar los dedos y pedirle a la vida que el resto de mis compañeros no me tire la curva para arriba... Oh, mediocrity.

Me parece que, en parte, mi no-depresión por el desempleo se debe al buen desempeño en clase. La estaba pasando mal cuando trabajaba, y no disfrutaba ni un poco de las clases. Ahora que mi vida entera gira alrededor de esta maestría part-time, puedo escuchar las clases sin quedarme dormida, y empiezo a sentir el gustito por distintos temas financieros.

Tesis de la Licenciatura: pendiente! Sí! Me olvidé de decirlo (en realidad, me avergoncé y lo oculté). No entregué mi tesis de licenciatura todavía, aún cuando terminé de cursar en 2008. Así que, si no quiero echar el máster a la basura, mejor que me ponga a escribir. Posiblemente no lo mencioné en ningún post anterior porque es un tema difícil para mí. Estoy decepcionada de mi misma. Todo lo que escribí en los párrafos anteriores (sobre los pendientes que en realidad no hago por vagancia, más que por falta de tiempo), se aplica con especial énfasis a mi tesis inconclusa. Podría estar escribiéndola ahora mismo, pero no, nunca la estoy escribiendo. Tres años después de terminar la carrera, ya me resulta imposible sentarme a pensar en este trabajo final. De algún modo, cuando termine con los finales de la maestría, tengo que escribir esta tesis. MUERTE.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Oh, Captain

Oh, Captain, my dear Captain. Mi Sensei...

Ahora que sé que seguís viva, y que seguís pasando por este humilde blog, sólo quiero decir que te extraño.

Las cosas cambiaron mucho desde que nos conocimos. Para bien, pero cambiaron mucho. Y hablar con vos me  remite a todo eso.
A cuando Histeria estaba abierto.
A cuando te gustaba la camarera de Histeria/fotógrafa.
A cuando decías diez "como loba" por noche.
A cuando recopilaba Guadifrases.
A cuando me daba verguenza contarte sobre mi primera date que había conocido por chat
A cuando yo era parte de ese grupo que ya ni sé si existe... Cata, Geo, tu tía jaja. Y el resto. No voy a gastarme en inventarles nombres pero sabés de quiénes hablo. Amo mis recuerdos de tener verguenza y a la vez pasarla genial tomando una caipirinha o tres con ustedes en esa terraza.
A cuando fuimos a conocer aquellos gloriosos antros (como Verona en tu cumpleaños).
A cuando íbamos a dar una vuelta por el boliche y chequear la mercadería.
A cuando conocía chicas en los boliches (no en Verona, porsupollo!).
A cuando invitaba a salir a las chicas que conocía en los boliches (no fueron tantas).

Salir, ese desenfreno de querer salir eight days a week... Y pasarla tan genial, aprender algo nuevo en cada salida.

Después te pusiste de novia y yo seguí saliendo con el grupo. Te extrañé ahí; me faltaba mi Captain. De a poco yo también dejé al grupo. De a poco/de golpe... en el medio estuvo todo lo de Caro que también generó que saliera menos con el grupo, y después, de golpe, dejé de salir con ellas y me puse de novia. Con vos ya había dejado de salir hacía rato porque estabas super borrada... Ahora que lo pienso es cierto, a vos también te agarró un período de tranquilidad. [Ohh! Mi buen Sensei, todo lo que vivo, ella ya lo vivió antes para contarme su experiencia :) ]

Aún cuando las cosas cambiaron, mi querida Sensei, la cuestión es que te extraño. Aún cuando desaparecieron todas las cosas que nombré en la lista de arriba, muero de ganas de que vayamos a bailar a Unna o a donde sea, a chequear la mercadería, a hacer presencia, a formar un nuevo grupo o a recomponer el viejo (mejor uno nuevo, igual) y a encontrar una nueva terraza de lesbianas que nos superan en edad y hacernos de nuestra mesita, y pedir nuestras caipirinhas, y chamuyar un poco (por qué no, ahora que ya soy menos tímida y la tengo un poquitito más clara. Ah... Caro... jeje bueno, después manejamos ese tema).

Y ansío que me cuentes de tu viaje, de los cafés y el sushi y el hotel y los boliches y la gente y todo.

Así que estás formalmente invitada a un café o un almuerzo o una cena a tu regreso. Y a todo el plan del párrafo anterior.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Jodida

Hoy, cuando chateábamos y justo te anuncié que me volvía a casa, me pediste que te llamara para decirme absolutamente nada, y me calenté. Te lo dije. Es más; me aventuré a generalizar. Te dije que me irrita que me llames o me pidas que te llame cada vez que te digo que estoy saliendo, porque suponés que no tener nada para hacer es inherente al estar yéndome, cuando, en realidad, para mí representa un pico de actividad el alistarme para partir. Te molestó lo que dije. Hubieras preferido que te dijera en ese momento que no podía hablar, en vez de toda esa perorata acerca de cuánto me irrita que me llames para no decirme nada, cada vez que podría estar yéndome. 

Mi cerebro se congeló. Paré de guardar las cosas (para irme) y esperé a que mi cabeza elaborase alguna respuesta lógica y entendible, y que la transmitiera a la punta de mi lengua antes de volver a llamarte para aclarar por qué no deberías estar molesta. La respuesta perfecta no llegó. Me paralicé.

Se cumplió el tiempo máximo para la réplica, te llamé (sin saber bien qué decir), insistí en que te había dicho las cosas bien y que lo que había dicho era cierto (?); que la generalización a TODAS las veces que me llamás cuando estoy por salir era válida. Ahí me quedé sin argumentos, me ofusqué, me salió decir que últimamente me siento aprisionada por el teléfono, y que cada cosa que hago, siento que la hago con una mano ocupada sosteniendo el celular en mi cabeza. Me extiendo; te digo que quiero hablar menos por teléfono. 

Mientras lo digo, me pregunto si realmente lo siento. En caso de respuesta afirmativa, este no es el momento para traerlo a colación. Me trato de convencer de que sí es cierto. A la vez, otra persona en mi cabeza (mi otro yo; el que dialoga conmigo cuando pienso) me recuerda que eso era así hace mucho tiempo, pero que últimamente nos normalizamos y tenemos un volumen de conversación más lógico. Ahora no tenemos más el problema de no poder dejar de hablar por teléfono (problema que, btw, era tuyo. Eras vos la que llamaba siempre). Básicamente ya no tengo de qué quejarme.

Todo esto lo pienso mientras trato de seguir argumentando por qué te dije lo que te dije; defendiendo lo indefendible, remando lo inremable, porque si bien ya caí en la cuenta de que te dije las cosas de un mal modo, no puedo dejar de llevarte la contra. La razón es mía y no la doy a nadie. 

En veinte minutos te voy a llamar pidiéndote perdón, confirmándote que es cierto que te dije las cosas mal, y que no siento que debamos hablar menos por teléfono. Que me siento mal y quería irme a casa lo antes posible, y por eso reaccioné muy mal. Soy demasiado racional como para no saber de memoria que admitir los errores facilita las cosas, e incluso perfecciona.


Pero qué persona jodida que soy, che.

jueves, 22 de abril de 2010

"Bien"

No sé cuántas veces más voy a repetirlo. No sé cuántas veces más voy a contestar "bien" cuando me pregunten cómo va el amor.

Porque ahora no sé bien cómo sigue esto, ok? No sé si las cosas van como deberían. Caro es la primera chica que quise [Dije "quise"?? Bueno, quise decir "quiero". La quiero, de verdad.] así que no tengo mucha idea de cómo sigue todo ahora. 

Ahora.. Ahora que se pasaron esos seis meses de los que todos me hablaron. Seis meses de felicidad infinita e irreal, en los que el mundo era perfecto, en los que me prometí nunca dejar de hacerle sentir que ella era la persona más especial del mundo, y que no existía ninguna otra persona o cosa o situación en la que preferiría encontrarme en vez de estar con ella. La gente en la calle parecía más inofensiva, las calles se sentían más seguras, gastar mucha plata en idioteces no era realmente tanto, y cualquier lapso de tiempo con ella nunca era suficiente. Seis meses de robarnos besos en todos los rincones de los shoppings, de ir caminando por la calle sin que nos importara cuán gay nos veíamos, de detener el auto en cualquier cordón para poder concentrarnos en los besos, y de sexo extraordinario, impredecible y novedoso.  

Se pasaron esos seis meses. Antes no me importaba dormir tres horas por día para verla, ir al trabajo, verla de nuevo, llegar a casa y seguir chateando, para despedirnos telefónicamente con un buenas noches que se prolongaba por horas. No me daba sueño el no dormir. Ahora, en cambio, pongo más límites. Si me da sueño, le digo buenas noches y me voy a dormir. Ella lo entiende porque le pasa lo mismo. Antes era más fácil no dormir, porque dormir era aburrido e inútil en comparación con pasar tiempo juntas.

Ahora todo es más cotidiano y, por lo tanto, menos novedoso. Tenemos momentos geniales en los que reímos como locas, y no me importa si estamos en el colectivo, en la calle o en el tren; adonde sea, constantemente la abrazo fuerte, apoyo mi cabeza sobre su hombro, juego con su mano, acerco mi boca a la suya, y si se puede le robo un beso. Pero ya no existe eso de "voy a conocer su trabajo", "voy a conocer su casa", "voy a conocer a sus amigos", "vamos a ver una banda que le gusta", etc. Siento que no hay mucho más para conocer, y eso me apena mucho porque siempre sentí un gustito especial por lo nuevo y por lo difícil. Con Caro las cosas se volvieron un poco habituales. Y fáciles.

No, tampoco estoy diciendo que extraño los tiempos difíciles, de enredos y batallas con sus exs, sus bajones de tristeza, o sus locas determinaciones [como cuando se le ocurrió que no iba a hablarme más hasta que aprobara un examen porque se sentía humillada.] Y cuando digo "difícil" lo primero que me viene a la cabeza es el levante, el chamuyo en un boliche, o por msn, o en una cita. Pero creo que tampoco extraño nada de eso. 

No sé bien qué estoy diciendo. Creo que extraño esos seis meses de los que todos me hablaron, y que fueron así, como dijeron. Enamoramiento perfecto: hasta los dramas me divertían. 


A todos ustedes, que me leyeron el futuro hace seis meses, les pregunto: Cómo sigue la cosa? Voy bien? La quiero, pero no estoy abso-fucking-lutely dazzled por Caro. No siento que no me alcancen las palabras para decirle todo lo que siento por ella sino que, por el contrario, siento que "te quiero" alcanza. No puedo evitar caer en la clásica comparación con una pareja que lleva cincuenta años de matrimonio, aunque sé que es una exageración. Pero al fin y al cabo, no quiero nada más. No siento que me estoy perdiendo de nada out there, en el mundo de la soltería. 

Así que qué me dicen? Así se van a sentir los próximos seis meses? Simplemente "bien"?

jueves, 12 de noviembre de 2009

Beep II

Caro dice: Ay! Amor! Te extraño mucho!

V. dice: Yo también amor

Caro dice: Pero mucho!

V. dice: Sí, yo también. Mucho.

Caro dice: Pero no entendés. Me agarró así, como un extrañamiento muy fuerte!

V. dice: Sí hermosa, yo también te extraño mucho y muero de ganas de estar con vos.

Caro dice: Pero no entendés. No es como cuando decimos "te extraño mucho. Sí, yo también", como siempre. Te extraño mucho en serio.

V. dice: Sí, amor, yo también te extraño así.

Caro dice: No, pero no entendés....

V. dice [con el mismo tono de paz, amor y comprensión]: Bueno, Caro, sí entiendo. Qué querés que te diga. Sí te entiendo. Ahora te agarró así, pero hay veces que a mí me agarra así de fuerte y a vos no.

Caro dice: ....................

V. dice: Soy un robot horrible, no? Perdón


Creo que si decía "yo también" una vez más, zafaba.


Juro que trato de ser menos robot. Al parecer anoche por teléfono no pude disimularlo tan bien jajaja

lunes, 28 de septiembre de 2009

El primer beso

Se acuerdan de Vale? No, obvio que no, no hablo de ella hace meses. Vale fue mi primer beso y nunca se lo dije a nadie, salvo a Nardo y a So. Mi primer beso a una chica, en septiembre del año pasado. Suena bastante reciente, aunque ahora que lo pienso, hace un año que pasó. [Hace un año que soy oficialmente gay? jaja]

Ni siquiera Vale sabe que fue mi primer beso. Cuando le hablé por primera vez, en un chat, me hice la canchera y le dije que ya me había chapado a otras chicas. Qué idiota, pienso ahora, pero si tuviera que hacerlo de nuevo volvería a decir lo mismo. Vale es una persona divina y no creo que hubiera tenido problema con eso, pero la realidad es que como estrategia para conocer a alguien en un chat, no es lo mejor arrancar con un "sí, tengo dudas" o "creo que me gustan las chicas"; ni siquiera un "sé que me gustan pero nunca hice nada al respecto" porque, si lo que uno está buscando es conocer a alguien, entonces debemos saber que estas frases tienden a ser sinónimos de "soy un quilombo y vine a complicarme un poco más", quite a turn off, y eso puede llevar a que las potenciales más-que-una-amistad se alejen.

Me metí en ese chat después de que Nardo lo sugiriera, en vista de que le había dicho que me gustaban las chicas en enero, y que en septiembre todavía no había pasado nada. Me metí ese viernes por la noche, sintiéndome una loser total, lo cual se potenciaba porque era viernes por la noche y yo estaba chateando en vez de bebiendo champagne en la terraza de algún hotel de la city, en una fiesta electrónica privada y ultra top. Jajajaja es obvio que nunca fui a una de estas fiestas y que sólo lo digo para sentirme realmente loser. Porsupollo que a todas las chicas con las que chateé les dije que estaba a punto de salir, cambiándome, haciendo tiempo, etc; no fuera cosa de que creyeran que era una persona sin vida metida en un chat un viernes a la noche. [Hellooo! Estamos todos en la misma!]

No me gustó el chat. No estaba acostumbrada a los tiempos, al chat general, no sabía cómo mandar mensajes privados, la conversación general era aburrida e inentendible porque era una mezcla de conversaciones cruzadas y de hombres (metidos en el chat de Lesbianas... Jo jo son re vivos) promocionando sus pajas por webcam. Cualquiera.

Entré en 3 chats a la vez, para aumentar mi eficacia. Esperé a que llegara algún mensaje privado que no empezara con "tenés cam?" porque de ningún modo iba a mostrarme, considerando mi terrible miedo a que me viera algún conocido. Sí, a la distancia es una verdadera estupidez, la probabilidad de que me encontrara a alguna amiga 'explorando' la misma curiosidad que yo, o a algún pendejo de 13-14 años conocido (no conozco muchos, un primo tal vez) haciéndose el vivo eran ínfimas, pero igual. No webcam for me.

Hablé con 5 chicas. La última fue Vale. Las primeras vivían en Tucumán, Mar del Plata, Misiones o tenían 16 años. Vale tenía veintitantos, vivía cerca, en Recoleta, había estudiado arquitectura y arte y trabajaba muy bien de eso, y, lo más importante de todo: era muy interesante hablar con ella. Al instante me puse y me puso en la posición en que era yo quien tenía que ganármela a ella.

La verdad es que ese chat fue muy transparente. Hay gente que engaña y gente que se confunde cuando habla por chat. Gente que en la vida real es divertida pero suena aburridísima en la conversación; y también suele pasar lo opuesto. Acá no fue así. Claramente agradarle a Vale era un reto. Un reto intelectual y social, porque físicamente no nos conocíamos. Creo que me la gané con respuestas smart-ass encantadoras; con un leve aire de superioridad frente al mundo pero humildad frente a ella; haciéndome la genia pero cada tanto deslizando un 'y sabés que mañana voy a estar esperando a que te conectes', tirando muchos buenos chistes (amo que una chica me diga "me estoy riendo demasiado y todos alrededor mío me miran como si estuviera loca"), haciéndome la mala ("mmm... no... te mandaste cualquiera ahí eh! jaja), preguntándole si lo que yo decía me estaba ayudando a sumar puntos con ella.

No sé, no veo cómo decir "y nunca le di un beso a una chica" hubiera encajado con el perfil de smart ass encantadora y muy segura de sí misma que plantée en las conversaciones. En realidad es así cómo me veo mí misma; no voy a negar que a veces me creo un poco mejor que los demás. No es un perfil que le planteé a ella ni es una mentira. Es como soy, y la falta de experiencia con chicas simplemente me restaba puntos, y hasta distorsionaba la forma en la que me planto ante todo el mundo. Un detalle menor que se arreglaba con un par de besos jaja.

La historia que le conté a Vale -y la que le cuento a todo el mundo- sobre mi primer beso con una chica es que, teniendo un amigo gay, un día lo acompañé a una fiesta del ambiente y, como ya sabía más o menos que me gustaban las chicas, se acercó a hablarme una y me la chapé. ["Se me acercó a hablarme una" --> porque si digo que me la chamuyé yo, para una primera vez suena a que me estoy haciendo la pistola. Sí, dije 'pistola'.] Lo cuento así. Con poco encanto, poca mística, y le doy poca importancia. Porque no quiero que nadie indague demasiado en mi mentira, porque implicaría mentir un poco más.

Es lo mismo que le conté a Caro. También, me estaba haciendo la pistola. Creí que decir "mi primer beso fue con alguien de un chat" sonaba muy loser. Me arrepiento. Me gustaría vivir el ideal de 100% honestidad. El Principio de información perfecta.*

Vale, como ya dije, es una persona muy interesante. No me gusta, pero nos hicimos amigas. Después de ese beso en su auto, después de nuestra cita en la que fuimos al cine a ver Mi hermano es hijo único, supe que si bien ella no me gustaba, sí me gustaban las chicas. Ya lo sabía de antes y el beso no lo hubiera cambiado, pero el hecho de que se materializara mi atracción fue importante. Porque al fín de semana siguiente salimos con el chico del momento de Nardo, X, y me chamuyé y chapé a su amiga. Porque la vez siguiente en un boliche gay encaré a Elena. El beso con Vale era el empujoncito que me faltaba. Tal vez necesitaba que lo de "sí, ya estuve con otras chicas" fuera cierto para terminar de afianzar mi seguridad.

Y aún así, cuando pienso en Vale, no la quiero porque gracias a su beso llegué acá (adonde quiera que eso sea). La quiero porque es mi amiga. Porque hablamos por messenger y por teléfono -algunas períodos con más frecuencia que otros-; porque salimos a tomar el té cada tanto. Ella es la chicamasitas de la que le hablé a Caro cuando quería sacármela de encima.

Bueno, ahora saben de Vale. Y por fin blanqueé mi primer beso. Ahora la historia no me suena tan perderdora; de hecho la tuve que remar bastante para que me diera su número de teléfono, y para que accediera a ir al cine. No sé por qué pero me dieron ganas de escribir sobre ella.


* Lo que me hace querer contarle la verdad a Caro es lo siguiente: Cuando quería sacármela de encima, antes de que empezáramos a salir juntas, le dije que salía con alguien. Precisamente, un día, por chat, le dije que iba a tomar el té con la chica con la que salía. En realidad era con Vale, y no había mayores intenciones que las de dos amigas poniéndose al tanto de sus vidas. Dejé que Caro se hiciera La película sobre esa relación, para que no insistiera en salir conmigo.

Pero ahora que estoy con Caro las cosas se complican. Si bien le dije la verdad; que Vale había sido sólo un beso que devino en amistad, y que nunca me gustó, y que la usé para sacármela de encima, Caro sigue odiando a chicamasitas. El viernes fui a tomar un café con ella [fue la primera vez que la vi desde que salgo con Caro] y costó hacerle entender a mi chica que era sólo un café [Resulta que no fue celosa en toda su vida, pero conmigo sí ¬¬]. Ahora me gustaría decirle la verdad sobre mi primer beso a Caro, pero si le digo que fue con Vale, va a creer cualquiera.

Sí, le voy a decir la verdad. Sólo voy a esperar dos días hasta que se le haya pasado el nudo en la garganta que le generó que la viera el viernes. Es todo cuestión de timing.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Mi hermano. Check!

El domingo pasado le conté a mi hermano... Estábamos prendiendo el fuego para hacer un asado y se lo dije, tan directa como había sido con mi madre:
"Vení, hay algo que te quiero decir. Bueno, lo que te quería decir es que me gustan las chicas." Veníamos haciendo bromas y matándonos de la risa, como siempre, hasta que escucho la palabra 'chicas' y en un segundo estaba muy serio. Se lo repetí tratando de tener más tacto, pero era imposible. con cara de desafío me dijo "Ah, y por qué no le decís a mamá?". "Ya le dije", le contesté. "Al que no creo que le vaya a decir por ahora es a papá. Viste que no hablamos mucho de nada...".

Nuestra relación con mi padre es un poco distante desde que se separaron, y no hablamos más que de facultad, finales, y salidas con amigos. Nunca de un chico (cada tanto me pregunta si salgo con algún chico, tratando de hacerse el padre canchero). Por ahí la relación nunca llegó al tema 'chicos' porque nunca tuve uno serio del que hablar. Es todo un círculo vicioso: Nunca hablamos de parejas mías --> La relación se queda siempre en 'trabajo y facultad' --> No tiene sentido contarle esto ahora --> La relación se va a quedar siempre en dónde está. Lo amo pero puedo pasar semanas sin hablarle, y eso es horriblemente triste.

Volviendo a cuando le conté a mi hermano, después del 'me gustan las chicas' me quedé sin speech. Para ubicarlo un poco, le conté que más o menos le había contado hacía unos meses a Nardo, que Nardo es gay, que juntos salíamos por el ambiente (cuestión de despejar dudas sobre mi relación con N). Le conté que estoy saliendo con Caro. Él la conoce porque Caro vino un par de veces a almorzar a casa, en calidad de amiga, claro. Y cuando no tenía más para contarle, involuntariamente puse mi mejor cara de Gato con Botas de Shrek y le pregunté "Me seguís queriendo igual?". "Sí, V. Sos mi hermana", me contestó con su voz de hombre de 17 años. Y me dio un abrazo.

Respiré.

viernes, 28 de agosto de 2009

Upa!

Bueno si hay algo que siempre me olvido de contarle a todo el mundo, y que incluso olvidé mencionar en el blog fue que... SALÍ DEL CLOSET!

Es una forma de decirlo, porque a mis amigos más amigos ya venía en campaña de contarles hace rato, uno a uno... A la que le conté hace algo así como dos semanas fue a mi MADRE. [!]

Cómo fue

Desde hacía un mes y medio venía quedandome a dormir con Caro alguno de los días del fin de semana. Ergo, de dormir todos los días en mi casa (salía, pero si iba a bailar llegaba como máximo a las 8) pasé a no llegar nunca a mi casa. O a llegar al mediodía del día siguiente. O a las 6 pm.

Mi madre pensó, con un poco de tristeza, "está abriendo las alas y yéndose del nido". Sí. Muy grasa de su parte, pero efectivamente fue lo que pensó según me contó más adelante. Fue genial, porque casi no me hacía preguntas y me ahorraba la incomodidad de mentir. Yo deslizaba un "me quedo en lo de Juli" y ella, sin conocer a Juli más que de nombre me decía "bueno, cualquier cosa avisame. Cuidate." Fue genial porque me evitaba la incomodidad de dar explicaciones, pero evidentemente se fue abriendo una mini-brecha, porque ella se imaginaba que dormía con algún chico y que no quería decírselo.

El domingo 8 de agosto volví a llegar a casa al mediodía. Ya hacía un mes que venía considerando contarle, y preparando el discurso. Con Nardo ya lo habíamos repasado varias veces, pero cada vez que quería contarle, llegaba el fin de semana y no coincidíamos nunca. Ese mediodía la saludé y me propuso que habláramos. Que le dijera adónde y con quién dormía cuando le decía que me iba a lo de Juli. Y yo, que no había dormido en toda la noche, le contesté "Es una charla un poco larga. Si querés duermo un rato y hablamos bien. Ahora no doy más." Y me fui a la cama.

A las 4 pm me desperté y con un café con leche me metí en su cama. Hablamos. Si mal no recuerdo, abrí con "Bueno, lo que quería contarte hace rato es que me gustan las chicas." Directo y al punto. Casi sin cambiar su expresión de 'te escucho' dijo "upa" y me escuchó mientras le conté todo. Que hace un año y medio le dije a Nardo que me gustaban las chicas y que empezamos a salir por el ambiente. Que ya desde chica medio que sabía que me gustaban, pero que en ese momento no lo entendía y lo confundía con admiración o ganas de hacerme amiga de la más linda, pero que ahora, mirando hacia atrás, entiendo que desde la adolescencia me gustan. Hice mucho énfasis en esto, para que no pensara que se trata de una confusión pasajera.

Después de escuchar es silencio por unos 15 minutos, se animó a hablar. Me dijo que tal vez me gustaban las chicas porque no había encontrado al chico que me encantara. Yo le dije que hasta el 2008 había salido con chicos, había conocido chicos en fiestas y había aceptado sus invitaciones para salir después, y que es cierto, tal vez fue que ellos particularmente no me parecieron interesantes, y que tal vez podría parecerme divertido e interesante alguno, y gustarme. Pero lo innegable es que me gustan las chicas. Que así como ella está segura de que no le gustan las mujeres, yo estoy segura de que sí.

Esgrimió una segunda teoría, siempre manteniendo el clima de tranquilidad y amor maternal, y el esfuerzo por entender lo que le decía en vez de interpretar lo que ella quería. Creo que todavía hoy no termino de entender ni valorar lo genia que fue mi mamá en ese momento. No sé cómo llegamos a hablar sobre si me calientan o no los hombres. Y creo que le dije que no, o que no estaba segura, pero que sí estaba segura sobre las mujeres. A lo que me respondió "Bueno, pero tal vez es porque nunca estuviste con un hombre." "Es cierto," le concedí. "Entonces no podés estar segura de si te atraen así. Así como tampoco podés saber si te atraen las mujeres, porque nunca tuviste relaciones con una..."

Con una sonrisa incómoda le contesté "ehmm.. bueno... eso vendría en la segunda parte de la charla." A lo que murmuró un segundo "upa" y me dejó terminar con la primera parte, que vendrían a ser los comienzos. Y así seguí contándole de mis salidas con Nardo, y de cómo le conté a So y a Sebas y -hace muy poco- a Juli. No le conté de ninguna cita ni de ninguna chica del ambiente.

Entonces llegué a la parte II. Recordemos que the whole point de la charla era llegar a "con quién y en dónde estoy durmiendo cuando no vengo a casa". Así que le hablé de una chica que había conocido en un boliche, Caro. No di muchos más datos que "estuve quedándome a dormir con ella. Y sí, tuvimos relaciones." Y como buena madre me pregunto si había estado bien, como si acabara de contarle de un chico.

La conversación no siguió mucho más. Le dije que si quería, para procesarlo, que se tomara todo el tiempo del mundo, que supiera que sigo siendo la misma, y que estoy bien, y que podía contárselo a sus amigas si le ayudaba a procesarlo. Pero no a mi familia, porque esa era mi decisión.

Al día siguiente me dijo de ir a comprar ropa, porque necesitaba un abrigo. Le dije 'vemos'. Me dijo de ir juntas. Le dije 'vemos'. Me dijo que me daba la plata y que lo comprara yo, que ella me lo quería regalara. Le dije 'vemos'. Me dijo que le preguntara a Caro si me podía acompañar. Pero que me deje de hinchar y me lo compre. Chaaaan! A Caro, así, como si fuera de la familia. Como si fuera una amiga más. Desde siempre, desde que le conté de Caro, estuvo siempre todo bien.

Cada vez que salgo con Caro, se lo digo, y le aviso a dónde voy. Y cuando vuelvo me pregunta qué tal la pasamos. Bizarro. Inesperado. Natural. Yo esperaba una reacción medianamente buena, pero esto es demasiado. La adoro.

lunes, 20 de julio de 2009

Reflexión

Hace unos días me encontré preguntándome: No será hora ya de decirle 'te quiero'? Nunca se lo dije a nadie; nunca quise a nadie; nunca estuve en una relación. Digamos que no sé cuando es el momento exacto de decir esas cosas. Asumo que la primera vez se dice en persona. Aunque también podría deslizarse tímidamente por teléfono, si uno no estuviera muy seguro de la respuesta del otro. Entonces empecé a fantasear con la idea de cómo decirlo por pimera vez. Me interrumpió una voz adentro de mi cabeza, un híbrido entre Nardo y So, que me preguntó: Momento... La querés?

Definime 'querer'... jajaja no, chiste, no soy tan robot. Pero me costó encontrar una forma de evaluar si la quería. Si le pasara algo malo, sentiría tanto dolor como si le hubiera pasado a uno de mis amigos? No. Pero quiero verla todo el tiempo, desplazo mis obligaciones para tener más tiempo para ella. Para ella? O para poder verla? La primera opción es altruista y la segunda egoísta... El tiempo no es para ella, es para mí, porque me gusta estar con ella. Tal vez porque sé que le gusto y me da todo lo que quiero. Tal vez sea simplemente porque me gusta cuidarla. Si está tan loca, por qué todavía no la mandé al demonio? Porque la estoy pasando bien, o porque verdaderamente la quiero? Lío mental.

Pruebo evaluar por el método negativo: Imaginemos que en este instante me llama y me dice que vuelve con la ex... Qué voy a pensar/sentir?

1) Qué pelotuda que soy. Me daría verguenza contarle al mundo esta humillación. Las señales estaban ahí, a la vista

2) Qué lástima, porque me da paja de nuevo empezar a conocer gente

3) Que lástima que arruiné mi grupo de salidas (aunque no me arrepiento tanto, la pasé bien jaja).

Nada más... Nada de 'pero yo la quería', ni 'pero era una persona valiosa', ni 'pero me hacía bien'... Tal vez me esté haciendo bien pero no me doy cuenta. Sin duda, como experiencia, estoy creciendo con ella. Pero acaso no podría ser cualquier otra persona?

En fin, creo que la conclusión es que no la quiero así como para morir de ganas de decirle que la quiero. Hacerlo sería precipitar las cosas.


Creo que todavía no la quiero porque no me dejó quererla, porque no confío para nada. [Tiene sentido eso?]

martes, 12 de mayo de 2009

Jugar a ser

Hoy jugué a la electricista en mi casa. Agarré una caja de herramientas, una escalerita, y desarmé y arreglé el aparato que da luz en mi cuarto. Después recorrí el resto de la casa cambiando lamparitas. Como era de esperar, toqué una lamparita caliente y me quemé los dedos. Pero me la banqué. Me miré los dedos que tenían una suerte de goma derretida adhertida a la piel, y me la limpié en la remera. Desconocí al dolor.

Guardé la caja de herramientas, me puse el delantal y jugué a la cocinera (...sí, también me lavé las manos antes). Hice alguna cosa bien básica, pero que nos dio de comer a mi hermano y a mí. Como era de esperar, cada vez que abrí el horno me quemé los dedos. Busqué un pedacito de planta de aloe, y ahora interrumpo de a ratos el tipeo para jugar con los dedos entre la baba del aloe jaja.

Es genial la categoría con la que alterno entre chongo-electricista que se la banca y exhibe con orgullo sus ampollas duras en las yemas de los dedos, y susanita-ama-de-casa que cocina con delantal y cuida sus manos con aloe natural, gentileza de su huerta personal.

miércoles, 6 de mayo de 2009

Amoral

Amoral: Así me siento. Finalmente descubrí lo que me tenía triste en estas últimas semanas; lo que me faltaba. No se trataba de algo que me tuviera inquieta. Por el contrario, me tenía adormecida, me invalidaba. Me faltaba una fuerza vital. Como si todos estos meses me hubiese estado moviendo casi sólo por inercia.

Me explico: toda la vida me gustó alardear sobre mi rectitud, y la convicción en mis valores (más bien tirando a católicos/conservadores). Siempre me la jugué de mina con códigos. Pero no era sólo alarde, ni mera hipocresía. Verdaderamente tenía esa convicción.  Me sentía capaz de distinguir entre lo bueno y lo malo, y lo suficientemente fuerte como para elegir siempre lo bueno.

Pero el año pasado... No sé bien que pasó. Empecé a vivir más rápido, y con más desenfreno. No perdí la oportunidad para ir a todas las fiestas, de salir sin importar qué día en la semana, y sin importar con quién. Me distancié de mis amigos, y conocí gente nueva (gente buena, pero por ella dejé a mis amigos un poco de lado), y le di poca relevancia a la facultad y al trabajo, incluso dejé fútbol a mitad de año. Las ganas de que llegara el viernes por la noche me consumían desde el lunes por la mañana.

No digo que estuviera del todo mal. Tal vez hasta lo necesitara; salir a conocer todo ese ambiente nuevo del que me había imaginado tantas cosas. Pero creo que la impaciencia y el desenfreno estuvieron un poco de más. El tema es que en la velocidad a la que viví todo eso, me perdí. Me olvidé de ese sano ejercicio de detenerme y reflexionar, de evaluar cómo venían las cosas.

Ojo!, no hice ninguna locura, ni cometí ningún acto malo. Pero ayer me sorprendí al darme cuenta de que ya nada me sorprende. Las pequeñas injusticias, las mentiras, los actos de egoísmo... todas cosas que antes me hubieran indignado, hoy casi me son indiferentes. Será ese el primer síntoma antes de convertirme en una persona egoísta, injusta y mentirosa?

viernes, 24 de abril de 2009

Sobre ser chongo

Hoy publiqué un pequeño post en www.carnetdechongo.blogspot.com, no porque tuviera algo que decir al respecto, sino porque tenía ganas de hacerlo... Varios de los posts sobre el tema "¿Qué es ser chongo?" en ese blog se referían a la versatilidad, a ser un poco femme y un poco chongo... Y como tenía ganas de escribir, decidí meterme y argumentar desde la postura contraria, que habla de los extremos. (Entren a la página y lean para saber de qué demonios hablo.)

En fin, antes de postear, se lo mandé a Guada para ver qué pensaba. Me dio su apoyo y le dí para adelante. No sólo eso, sino que Guada me preguntó, más allá de lo que había escrito, en qué parte del mapa tortístico me ubicaba. O sea, si me pienso chongo, femme, versátil o qué.

Y ahora no lo sé. Tengo una gran confusión mental jaja. La pregunta de Guada -asumo- nace de que, según ella, "hablo como desde lo más profundo del corazón de un chongo". Y no sé si es porque me sale muy bien argumentar, o porque soy un chongo encubierto jajaja.

Creo que cuando uno escribe desde una postura determinada, aún cuando se trata de una postura que no considera propia, los mejores argumentos se inspiran en las experiencias propias. Es decir, aún si creyera que no soy chongo, bajar a la realidad y humanizar mis palabras contando experiencias propias en donde sueno a chongo, produce un impacto mayor que hablar como la redactora de una revista científica.

Having said that... si me dan a elegir/decidir YA...Diría que no me considero chongo. Simplemente porque me gusta lo que me hace femenina. Supongo que, a medida que sorteé mi adolescencia, fui sintiéndome cada vez menos cómoda con la imagen amorfa que me propuse desde pequeña (siempre de pantalones y zapatillas gigantes jaja qué vergüenza) y más cómoda con el look femenino. Soy deportista de toda la vida, a veces soy caballera y a veces egoísta, no suelo pensar obscenidades y, mucho menos, decirlas en voz alta. En casa, me gusta arreglar las cosas, la compu, las aplicaciones eléctricas...Pero de nuevo, creo que nada de eso me hace chongo. Si alguna vez tuve en mí el germen chonguístico, creo que perdió la dominancia, porque últimamente estoy muy cómoda siendo femenina (a mi manera, claro. Tampoco soy el extremo de lo femenina jaja).

lunes, 20 de abril de 2009

Amor invernal

Uhh Roberto (mi compañero del trabajo) justo puso una canción de Sabina que me recordó lo mucho que me gusta Buenos Aires en invierno. El cielo gris, anocheciendo temprano. El tener que abrigame mucho. San Telmo y todo el Microcentro un día nublado y muy ventoso. El frío en la cara. Los ojos llorosos. Las manos en los bolsillos. Caminar por Diagonal Norte y sentir que el frío me pega en los pantalones. Caminar y pensar; empatizar con el día gris. Diosss que llegue ya el invierno!

jaja divagué. Perdón.


Me enamoro de Buenos Aires todos los inviernos.

*foto preliminar. Me indigna no haber encontrado en Google alguna foto de Bs As en invierno que me agrade. Voy a tratar de sacar un yo, próximamente.

sábado, 21 de marzo de 2009

Qué haría Susú Pecoraro?

Cuando tenía más o menos 14 años, mi madre veía una serie de televisión que trataba sobre un grupo de amigos, y sus vidas en pareja: Culpables*. No se cual era la historia del personaje de Susú Pecoraro (y nunca creí que iba a escribir el nombre de Susú Pecoraro en un post, pero me encanta! Es tan sexy! jajaja), pero un día su hija (Florencia Bertotti) resultó ser lesbiana. Se ve que ver la historia en la tele tocó algún punto sensible en mi madre, porque en esa semana, un día que entró a acomodar mi habitación, me preguntó:

Madre: Hija, no hay ningún chico que te guste? Del cole? Del club?

Yo: Nop

Madre: Nadie? Algún amigo.. así.. que te parezca simpático.. que te parezca lindo..?

Yo: Mmnop

Madre: Ninguno? No te gusta ningún chico?

Yo (irritada, sabiendo lo que venía. Yo también había visto el episodio de Culpables de esa semana, con bastante emoción. En cierto grado, ya tenía algo de curiosidad por el tema): Mamá! lo que me querés preguntar, preguntámelo!

Madre: Hija.. sos lesbiana?

Yo: Nop

Cada vez que se que mi madre ve por la tele, o escucha en la radio, o se entera de algún caso de una joven que "se vuelve" torta, o le cuenta a su madre, o algo por el estilo, estoy segura de que en su cabeza se enciende una pequeña luz roja de alarma. Pero como ya me lo preguntó alguna vez cuando tenía 14 años, y una segunda vez cuando tenía 16 o 17, creo que de ahora en más elige mirar hacia otro lado cuando se enciende esa luz.

Hoy me pidió que le alquile El Secreto en el videoclub (dvdclub?). Pero no la tenían. Hojeé la revista de "próximos estrenos" (este videoclub es taaaan trucho que tiene pelis que todavía no salieron ni en el cine) y ahí la vi. La cara simpática de Sean Penn, en la tapa de "Mi nombre es Harvey Milk". No sabía con exactitud de qué trataba, pero Nardo me había dicho que es sobre los comienzos del activismo gay o algo así.


Yo (hace 5 minutos, a mi madre): Fui al video. No tenían El Secreto... Pero te traje una de Sean Penn que parece buena!


No pude resistir la tentación. I'm evil.


*Agradezco a Ger -mi lector más nuevito :) - la corrección.. La serie no era Vulnerables, sino Culpables...
Bienvenido G!

lunes, 16 de marzo de 2009

I wonder

I wonder... Si Nardo no me hubiese dicho que él era gay, para introducirme con él a las Plops! y bares gays, para animarme a decirle que yo también unos meses después... Habría ido yo sóla a Bach, o Verona, a ver si encontraba ahí lo que me faltaba? O habría usado el recurso del chat para conseguir una compañera de salidas? O le habría contado a alguna amiga para suplicarle que me acompañe a estos lugares? O me habría quedado en mi lugar, sin sacarme la duda, sin evolucionar? Cuánto tiempo más podría haber aguantado quedándome callada, sin un Nardo con quien hablar todo lo que quería(mos) hablar, sin ir a todos los lugares a los que quería(mos) ir?

Guada empezó metiéndose en un chat. Nardo se animó a decirle a una amiga para que lo acompañe. Muchos caen sólos a un boliche, previa investigación por internet.


De todas las opciones, agradezco haberte tenido a vos, N. Y estoy feliz de haber estado para vos, también.

martes, 3 de marzo de 2009

Te la canto

Esta noche voy a ver a los Backstreet Boys con Vale. No hay tiempo para otra cosa. El sábado quiero ir a Ámbar. Eso significa que tengo el miércoles, el jueves y el viernes para juntarme con Sebas y de una vez por todas aclarar los tantos. Ayyyy cómo odio encontrármelo y tener la presión de tener que contarle todo lo antes posible!!

Por messenger

Yo digo: "Típico que ahora lo llamo y me dice 'no creo que nos veamos, tengo una fiesta de disfraces'. Después voy a Ámbar y me lo encuentro primero en la fila para pagar 13 pesos jajajaja. Mejor no correr riesgos"

Nardo dice: "Sí, es obvio que va a pasar eso. Está en la etapa: adiccion a la noche G. Va a ir siempre que pueda. Hasta que se canse. Todos lo hemos pasado." (C'monnn, N, we're still there!!!)

Sí, es obvio que este sábado me lo voy a encontrar. Fiesta de disfraces my balls! Así que nada, por ahí le cuente ahí mismo en el boliche. O por ahí pateo la conversación incómoda una vez más. Tengo ganas de contarle... O sea, si viene a estas fiestas, un mínimo de tolerancia y apertura mental tiene.

Sólo espero que porelamordeDios NOLECUENTESANADIEEEE

lunes, 23 de febrero de 2009

Fortune's Fool I


La primera entrada del blog fue una introducción divertida a mis dos mejores amigos, Nardo y Sofi. Hay mucho que debería decir sobre mi, datos que voy a revelar a medida que escriba un poco más, pero la anécdota que necesito descargar ahora requeriría de muchas explicaciones...

Para hacerla corta: 1) Desde hace poco "decidí" (asumí?) que me gustan las mujeres.. más o menos desde principios de año. 2) Mi mejor amigo es gay, y lo sabe (lo mío). 3) Mi mejor amiga es lo que en la jerga gay -aprendí hace poco- se conoce como paki... o sea, heterosexual. 4) Le conté a mi mejor amiga sobre mis nuevos gustos la semana pasada. Todavía me quiere. Sospecho que estaba bajo la influencia de dos Frapuchinos grandes. Igual la adoro :)

Obviamente, trato de guardar todo este nuevo costado mío en la clandestinidad... Por algo sólo les dije a So y a N, y por algo mis salidas a lugares G son sólo con Nardo y otros desconocidos que vamos conociendo y juntando por ahí, con quienes de a poco nos vamos haciendo amigos y conformando nuestro propio Grupete G. (Antes la estrategia que teníamos con N era acoplarnos a algún grupo ya establecido, pero nos vamos dando cuenta de lo difícil que es forzar nuevas amistades pasados los 20 años, en especial cuando los grupos ya son grandes.)

Lo de ocultar el lado L es una cuestión de confusión mental, sumado a que no a cualquiera puedo contarle esto (no todos tenemos una mente tan abierta). Por confusión mental me refiero a que todavía no estoy muy segura de nada; si me van a gustar las chicas para siempre, si me van a gustar por igual hombres y mujeres.. no sé. No lo decidí. No sé si se decide o se descubre, pero todavía me falta vivir bastante para saberlo.

Justamente, mi experiencia con las chicas es muy corta. Simplemente (y tristemente jaja) puedo contar con una mano a cuantas me chapé (no me gusta como se ve esta palabra por escrito, pero "besar" is soooo cheesy!). Por un lado esto está bueno, en el sentido de que uno diría "al menos así es reducido el grupo de personas que sabe que te gustan las mujeres"... Es decir, se reduce el riesgo de encontrarme con alguien conocido/ vinculado a alguien que conozco del colegio, club, equipos de futbol, la facultad, mi familia, mis amigos de la vida-- nadie lo sabe!

O eso creía---Se reduce el riesgo my balls! La fortuna se rie de mis planes de clandestinidad.

A Elena la conocí en una fiesta G, Ámbar. La vi, me gustó, y al rato me acerqué a hablarle. Creo que me tropecé con un escalón y le tiré un poco de agua de mi vaso encima a medida que me acercaba a ella, pero usé la situación para decirle algo lindo. Hablamos un rato. Chapamos. Me dio su número. La busqué en FB pero no la agregué. (todo fue bastante utilitario, tal como suena).

Horror, cuando vi que teníamos un amigo en común en FB!!!!: Ale, un amigo de So. Obviiio que en ese instante decidí no agregarla. Ni Ale ni So sabían sobre mÍ en ese momento, ni quería que se enterasen, menos así! Antes de buscarla le mandé un mensaje al cel preguntándole si podía agregarla a Fb, y no me respondió... Así que, por orgullo, igual no la hubiese agregado jaja

En noviembre me creí a salvo. No volví a retroceder sobre el tema. Pero un sábado de diciembre de mucha fiaca y escasez de estrenos estelarizados por Lindsay Lohan, nos quedamos con So hablando y haciendo ruidos de dinosaurio. Ahí me nombró a Elena, de la nada. Apenas indagué un poquito, sentí el peligro de cruzarme alguna vez a las dos juntas, y que So se terminase por enterar que me gustaban las mujeres. Quería decírselo en algún momento, pero el detonante que volvió esa charla inminente fue, justamente, el peligro de que se enterase por Elena.

Me faltó decir que So no sabrá que conozco a Elena hasta que cliquee "publicar entrada" jajaja... SORPRESA!!!


...Leete mi blogcito, purreta...


pd: puse "purrete" en Google, para estar segura de lo que escribía. El primer resultado es:

Purrete www.MercadoLibre.com.ar Vení y comprá un Purrete …te lo traen a casa y pagás en cuotas! Jajajajajaja