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lunes, 20 de diciembre de 2010

Oh, Captain

Oh, Captain, my dear Captain. Mi Sensei...

Ahora que sé que seguís viva, y que seguís pasando por este humilde blog, sólo quiero decir que te extraño.

Las cosas cambiaron mucho desde que nos conocimos. Para bien, pero cambiaron mucho. Y hablar con vos me  remite a todo eso.
A cuando Histeria estaba abierto.
A cuando te gustaba la camarera de Histeria/fotógrafa.
A cuando decías diez "como loba" por noche.
A cuando recopilaba Guadifrases.
A cuando me daba verguenza contarte sobre mi primera date que había conocido por chat
A cuando yo era parte de ese grupo que ya ni sé si existe... Cata, Geo, tu tía jaja. Y el resto. No voy a gastarme en inventarles nombres pero sabés de quiénes hablo. Amo mis recuerdos de tener verguenza y a la vez pasarla genial tomando una caipirinha o tres con ustedes en esa terraza.
A cuando fuimos a conocer aquellos gloriosos antros (como Verona en tu cumpleaños).
A cuando íbamos a dar una vuelta por el boliche y chequear la mercadería.
A cuando conocía chicas en los boliches (no en Verona, porsupollo!).
A cuando invitaba a salir a las chicas que conocía en los boliches (no fueron tantas).

Salir, ese desenfreno de querer salir eight days a week... Y pasarla tan genial, aprender algo nuevo en cada salida.

Después te pusiste de novia y yo seguí saliendo con el grupo. Te extrañé ahí; me faltaba mi Captain. De a poco yo también dejé al grupo. De a poco/de golpe... en el medio estuvo todo lo de Caro que también generó que saliera menos con el grupo, y después, de golpe, dejé de salir con ellas y me puse de novia. Con vos ya había dejado de salir hacía rato porque estabas super borrada... Ahora que lo pienso es cierto, a vos también te agarró un período de tranquilidad. [Ohh! Mi buen Sensei, todo lo que vivo, ella ya lo vivió antes para contarme su experiencia :) ]

Aún cuando las cosas cambiaron, mi querida Sensei, la cuestión es que te extraño. Aún cuando desaparecieron todas las cosas que nombré en la lista de arriba, muero de ganas de que vayamos a bailar a Unna o a donde sea, a chequear la mercadería, a hacer presencia, a formar un nuevo grupo o a recomponer el viejo (mejor uno nuevo, igual) y a encontrar una nueva terraza de lesbianas que nos superan en edad y hacernos de nuestra mesita, y pedir nuestras caipirinhas, y chamuyar un poco (por qué no, ahora que ya soy menos tímida y la tengo un poquitito más clara. Ah... Caro... jeje bueno, después manejamos ese tema).

Y ansío que me cuentes de tu viaje, de los cafés y el sushi y el hotel y los boliches y la gente y todo.

Así que estás formalmente invitada a un café o un almuerzo o una cena a tu regreso. Y a todo el plan del párrafo anterior.

martes, 12 de mayo de 2009

La lechuga popular

Los viernes en Histeria son días de karaoke. No faltan las versiones de Amores de Barra de Ella Baila Sola (a dúo!!), y de varias de la infaltable Celeste Carballo. Como ya mencioné, el público de este bar es bastante... ehmm... madurito? Así que a la vergüenza ajena típica que una siente en un karaoke (propia no; con el correcto nivel de alcohol en sangre uno olvida la vergüenza propia) al escuchar los alaridos que pegan las desvergonzadas intérpretes, se suma un poco de vergüenza y prejuicio extra típico de adolescentes: "A tu edad, qué papelón!".

[By the way, qué triste!, iba a decir "gente de mi edad" en vez de "adolescentes" pero, vamos!, a mi edad también es papelón jajaja... A cualquier edad lo es!. Es que, bueno, a los veintitantos una cree o quiere seguir creyendo que la ventana de oportunidad de hacer ridiculeces todavía no se ha cerrado. Déjenme soñar!]

En fin, con Guada conversábamos con los alaridos símil Shakira de fondo, y cada tanto nos asomábamos a ver quién interpretaba. Nos divertía mucho la imagen, aunque viéndonos ahí, mezcladas entre la multidud de señoras cantoras (una había traído la guitarra!! Histeria Peña Bar!), el panorama de estar subidas al escenario revoleando una servilleta a lo poncho-de-la-Sole, de ahí a un par de años, nos pareció desalentador.

"Si llego a eso, dame un lechugazo. Dame con la hoja de lechuga, tranquila", me autorizó Guada. Y yo me alegré al ver que la hoja de lechuga se masifica como arma popular. Efectiva, humillante, sana y natural, rica en vitaminas, ideal para bajarnos a la realidad cuando hacemos papelones. Y ahora partícipe de una nueva Guadifrase.

sábado, 9 de mayo de 2009

Caramelos

Del viernes, en Histeria:

Guada estaba empecinada en encontrarme pareja, pero yo -que había arrivado con puntualidad y 25 minutos antes que ella- ya había tomado una radiografía del lugar y había diagnosticado una edad promedio de cuarentaytantos a las concurrentes. Not my target.

Entonces llegó Pink (foto 1) -la cantante en versión tercermundista, claro-. Acompañada de Pink II (foto 2). Jajaja no es broma, aparecieron estos dos personajes lookeados tal como se ve en la foto! Iiiiii'm coming up so you'd better get this party started!

Y un rato más tarde apareció ella: LA chica. No se qué me venía diciendo Guada, pero de pronto la perdí. Todas sus neuronas se agolparon del lado de su cabeza que daba a esta chica, para verla mejor, y sólo atinó a balbucear, sin quitarle los ojos de encima:
"Y ésta?... Te la comés como a un caramelito!"

Ya estaba todo dicho Sensei... No hacía falta ese camioneril gesto con la mano, como quitándole la envoltura al caramelito. Pero gracias por la imagen, igual.