No sé cuántas veces más voy a repetirlo. No sé cuántas veces más voy a contestar "bien" cuando me pregunten cómo va el amor.
Porque ahora no sé bien cómo sigue esto, ok? No sé si las cosas van como deberían. Caro es la primera chica que quise [Dije "quise"?? Bueno, quise decir "quiero". La quiero, de verdad.] así que no tengo mucha idea de cómo sigue todo ahora.
Ahora.. Ahora que se pasaron esos seis meses de los que todos me hablaron. Seis meses de felicidad infinita e irreal, en los que el mundo era perfecto, en los que me prometí nunca dejar de hacerle sentir que ella era la persona más especial del mundo, y que no existía ninguna otra persona o cosa o situación en la que preferiría encontrarme en vez de estar con ella. La gente en la calle parecía más inofensiva, las calles se sentían más seguras, gastar mucha plata en idioteces no era realmente tanto, y cualquier lapso de tiempo con ella nunca era suficiente. Seis meses de robarnos besos en todos los rincones de los shoppings, de ir caminando por la calle sin que nos importara cuán gay nos veíamos, de detener el auto en cualquier cordón para poder concentrarnos en los besos, y de sexo extraordinario, impredecible y novedoso.
Se pasaron esos seis meses. Antes no me importaba dormir tres horas por día para verla, ir al trabajo, verla de nuevo, llegar a casa y seguir chateando, para despedirnos telefónicamente con un buenas noches que se prolongaba por horas. No me daba sueño el no dormir. Ahora, en cambio, pongo más límites. Si me da sueño, le digo buenas noches y me voy a dormir. Ella lo entiende porque le pasa lo mismo. Antes era más fácil no dormir, porque dormir era aburrido e inútil en comparación con pasar tiempo juntas.
Ahora todo es más cotidiano y, por lo tanto, menos novedoso. Tenemos momentos geniales en los que reímos como locas, y no me importa si estamos en el colectivo, en la calle o en el tren; adonde sea, constantemente la abrazo fuerte, apoyo mi cabeza sobre su hombro, juego con su mano, acerco mi boca a la suya, y si se puede le robo un beso. Pero ya no existe eso de "voy a conocer su trabajo", "voy a conocer su casa", "voy a conocer a sus amigos", "vamos a ver una banda que le gusta", etc. Siento que no hay mucho más para conocer, y eso me apena mucho porque siempre sentí un gustito especial por lo nuevo y por lo difícil. Con Caro las cosas se volvieron un poco habituales. Y fáciles.
No, tampoco estoy diciendo que extraño los tiempos difíciles, de enredos y batallas con sus exs, sus bajones de tristeza, o sus locas determinaciones [como cuando se le ocurrió que no iba a hablarme más hasta que aprobara un examen porque se sentía humillada.] Y cuando digo "difícil" lo primero que me viene a la cabeza es el levante, el chamuyo en un boliche, o por msn, o en una cita. Pero creo que tampoco extraño nada de eso.
No sé bien qué estoy diciendo. Creo que extraño esos seis meses de los que todos me hablaron, y que fueron así, como dijeron. Enamoramiento perfecto: hasta los dramas me divertían.
A todos ustedes, que me leyeron el futuro hace seis meses, les pregunto: Cómo sigue la cosa? Voy bien? La quiero, pero no estoy abso-fucking-lutely dazzled por Caro. No siento que no me alcancen las palabras para decirle todo lo que siento por ella sino que, por el contrario, siento que "te quiero" alcanza. No puedo evitar caer en la clásica comparación con una pareja que lleva cincuenta años de matrimonio, aunque sé que es una exageración. Pero al fin y al cabo, no quiero nada más. No siento que me estoy perdiendo de nada out there, en el mundo de la soltería.
Así que qué me dicen? Así se van a sentir los próximos seis meses? Simplemente "bien"?