¿Ya mencioné que en mi equipo nadie sabe que me gustan las mujeres (salvo Juli)? ¿Mencioné también que Claudia tiene un look que dice 'soy torta' a los gritos? ¿Sería arriesgado concluír, entonces, que si hay algo que podría ponerme en grave evidencia ante mis amigas, sería ser vista durante toda la jornada del torneo interactuando con Claudia? Bueno. Eso pasó el domingo. La quise matar.
Mirá, todo bien si tenés onda conmigo. Todo bien si te sentís especial porque ahora sabés mi graaan secreto, porque me agarraste infraganti en un antro L. Porque se confirmaron tus sospechas y ahora pensás que tenés más chances conmigo [Imagino que antes, cuando no tenías confirmación, no sabías si te estabas tirando a una pileta vacía... Ahh no! Cierto que igual te jugaste y me invitaste a tomar un café y a cenar y te rechacé. Es evidente que la pileta está vacía, entonces.] Pero eso no te da derecho a estar todo el día al lado mío hoy! Te dije bien claro que mis amigas no saben de mí... ¿No creíste que les iba a parecer un poco sospechoso si, de la nada, de un día para otro, parecíamos inseparables mejores amigas?
Mis amigas piensan que sólo te vi los 3 (tres!) domingos pasados, en el torneo. Tres veces en toda mi vida! Entonces no da que en el partido del domingo te sientes al lado mío por una hora a darme charla (y mucho menos, que intentes con tanta insistencia que te cuente sobre anoche en Unna, cuando están mis amigas a dos metros!); que vengas a buscarme para que te vaya a ver a tu partido; que te acerques a mis amigas para preguntarles adónde estoy más de un vez; que te cruces conmigo todo el tiempo para decirme alguna pavada; o que vayas a buscarme al vestuario para decirme algo sin importancia, como si no pudieras esperar a que salga. En otras palabras, no da que estés encima mío todo el día, flaca! No es tu lugar! No sos mi novia!
Y... la peor: N O D A que me des las llaves de tu auto para que vaya a buscar a mis amigas!! O sea, con qué cara caigo a buscarlas con un auto ajeno?? Cómo les explico que ahora me tenés taaaanta confianza que te animás a darme tu auto, si sólo nos vimos 3 (t r e s !) veces en la vida??? Estás completamente loca?? Todas las mujeres están así de locas??
Bueno, eso es lo que pasó ayer. Claudia indisimuladamente encima mío todo el día. Yo cayendo a buscar a mis amigas en su auto.* [Ahh y olvidé mencionar que me llamó mientras manejaba, y como no podía atender, le pasé el teléfono a una de mis amigas para que atendiera...¿Cuál fue la primera frase de Claudia a mi amiga, pensando que era yo? "Hola, linda". Me estás jodiendo, flaca??? Desde cuándo nos hablamos así??]
En fín, cayó la tarde en el predio en donde se juega el torneo, y mientras caminaba hacia mi grupo de amigas, noté que estaban mirándome venir en forma sospechosa, así que les dije, considerando que soy centro del mundo, que me dijeran qué estaban hablando sobre mí. "Es que Lore le dijo a Fer que le pareció que Claudia está atrás tuyo..." me respondió una de ellas con timidez. Y claro, yo las entiendo. Son todas un grupito bastante conservador, y las chicas me creen una de ellas (paki, quiero decir jaja). Ellas tratan de aparentar que está todo bien, pero es obvio que un poco las espanta un torneo en donde el 80% de las jugadoras son lesbianas. Y más se espantan aún si es tan obvio que una torta está interesada en una de nosotras (en mí!). Y más aún si yo reacciono con tanta naturalidad, como si no me molestara en absoluto.
Releyendo mi monólogo dedicado a Claudia, tal vez esté siendo soy muy dura. Al fin y al cabo, ella tenía buenas intenciones; sólo quería quedarse hablando un rato conmigo. Hasta me prestó el auto -que no le presta a nadie jamás- para que busque a mis amigas. Pero me molestaron mucho dos cosas: En primer lugar, que me puso en evidencia ante mis amigas. En segundo lugar, que asumió un rol que no le corresponde. No es mi novia, y me conoce hace poco. Ubicate, campeona!
* "Pero vos sos idiota?? Para que aceptaste el auto??" Me preguntaría yo... Es difícil de explicarlo, pero básicamente no me dejó opción. El partido estaba 40 minutos retrasado por nuestra culpa, y me encontraba en la obligación de aceptar cualquier medio que acelerase la llegada del resto del equipo al campo de juego. No podía rechazar el auto una vez que Claudia introdujo las llaves en mi bolsillo. (demasiada confianza!! Disimulá un poco!)