Mis amigos (
TODOS, cada uno por su lado, sin escuchar la opinión de los demás) han caracterizado mi relación con Caro como intensa. No me cabe duda de que lo es. Todo lo que hacemos, lo hacemos con intensidad. El tiempo que pasamos juntas, las salidas, los besos, las peleas.
El fin de semana pasado no fue la excepción. Caro se junto con su ex-pendeja (
la de tantas historias anteriores, Laura. La que se iba a vivir en carpa a un pueblito de Corrientes jajaja) para darle un regalo de cumpleaños. Cosa que no me gustó ni un poco, ya que después de tantas discusiones/negociaciones habíamos quedado en que no se iban a ver más y que iban a hablar lo justo y necesario. Se vieron antes de que Caro entrase a la facultad. Perfecto: Caro me avisó, era por un ratito nada más, no era nada grave. Pero se vieron de nuevo cuando Caro salió de la facultad, [
strike 1] diciéndome que era sólo por 15 minutos para devolverle algo. 15 minutos que en realidad fueron 3 horas [
strike 2]. Y yo, mientras, en kinesiología, odiando a Caro porque no me atendió el teléfono en esas 3 horas [
strike 3!]. A esto añadamos que ya a lo largo de la semana anterior Caro había empezado a hablar de nuevo con la maldita ex como si fueran BFFs todos los días, con lo cual de nuevo empezaba a saturarme.
Ese viernes a la noche fui a una reunión con mis amigos de la facu y después salimos con Sebas a la Plop!. La pasé genial! Después de mucho tiempo la Plop! cumplió, pasaron música muy divertida y bailamos mucho. Fue la 'noche de los encuentros' porque nos encontramos con la ex de Sebas, C. Y porque en otro boliche, mientras tanto, So se encontró con uno de sus ex y con su actual algo-que-no-sabremos-bien-qué-es-hasta-que-So-deje-de-flashearla.
Sábado por la tarde. Me despierto con un llamado de Caro un poco enojada porque había ido a la Plop! sin avisarle. En realidad le avisé y le dejé unos mensajes, pero ella dormía. Le conté un poco lo bien que me había portado y me acordé de la noche anterior. De su encuentro con Laura. Indagué.
Indagué un poco y la charla fue tomando cada vez más la forma de un reclamo, al que se le adosaron otros reclamos y reproches, y todo terminó en lo mismo a lo que habíamos llegado un poco más de un mes antes: a que si no la cortaba con la ex, se terminaba todo entre nosotras. Jamás pensé que la conversación iba a dar pie a semejante drama intenso. Y estuvimos toda la tarde peleando/llorando por teléfono, hablando del trágico destino de la relación.
Y no suelo ser impulsiva, pero me divirtió que a eso de las 2 am, habiendo cortado el teléfono hacía dos minutos, agarré mis documentos y los del auto y salí en pantuflas a buscarla a su casa (que no me queda muy cerca). Manejé en pantuflas. Subió al auto y no nos dijimos una palabra hasta que llegamos a mi casa. Compramos unos helados y vimos tele en silencio. El clima estaba más que enrarecido. Me recliné sobre ella en mi cama. Seguimos viendo Family Guy. Empezamos a darnos besos tan intensos y raros como los de las primeras citas, como si tuviéramos que tantear si lo que hacíamos era correcto antes de cada movimiento. Hacer el amor fue raro. Los abrazos posteriores fueron muy fuertes y raros e intensos. Y nos dijimos que queríamos seguir juntas. Que no podíamos cortar ahora. Y nos dormimos.
El domingo las cosas estaban mejores. Hablamos un poco más extensamente sobre los términos bajo los cuales seguíamos juntas. El mensaje fue, básicamente, que la cortara con su ex. Que me había cansado de los vaivénes que daba la relación por sus idas y venidas con Laura, eso tenía que terminarse. Caro no tenía nada para reprocharme, así que sólo asentía.
Así, dando un par de tumbos en el camino, hoy cumplimos un mes de novias. Un mes intenso pero muy bueno y distinto a otros meses en mi vida si consideramos que es mi primera vez de novia. :)