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sábado, 13 de junio de 2009

Security breach

Con Claudia y con Caro no hablábamos hace mil. La primera me había bloqueado de messenger; yo había bloqueado a la segunda. La primera había borrado mi número; la segunda me había eliminado de facebook (y después me había agregado de nuevo, sólo que yo no la había vuelto a admitir. Demasiadas vueltas!).

Todo esto me venía genial. Yo era la que les había pedido no hablar más. Y creí que estaban de acuerdo, pero las zorras (palabra de zeke) encontraron en los mensajes de facebook un security breach. El lunes mi Inbox tenía un mensaje de cada una. Fui débil y respondí. Hubo un segundo mensaje de cada una. Con Claudia todo quedo ahí. Con Caro, no...


Caro tiene eso: me gusta, y cuando se porta como una mina normal, no puedo ocultarlo demasiado bien. Aunque sé que si hoy llego a ir a Ámbar y me la encuentro, va a empezar con esas cosas bizarras de los abrazos, y a estar toda la noche encima mío hasta el cansancio (mío).

domingo, 31 de mayo de 2009

Poker face

Tengo un poder que antes no tenía. Me lo otorgó Caro hace algún tiempo, y es un poder sobre ella. Suena creidísimo y hasta me cuesta concebirlo, pero podría ser el resultado de una especie de desorden de su personalidad manipuladora-sumisa extraña. Ya vamos ¿Cuántos? ¿Tres, cuatro Ámbar? en que se repite la misma dinámica bizarra: Ella peléandose con todo el mundo por pasar toda la noche hablando conmigo. Con su chica actual (o tal vez ya no, porque la zorra siguió mi consejo y se compró una personalidad, y vino a chaparse a otra mina al lado nuestro... w e i r d !), y con su ex (que, como todas las semanas, le dijo que no quería verla ni hablarle nunca más.... Helloooo!! Si ponés a tu ex entre tus números amigos para llamar gratis, y la llamás cada vez que estás embolada en el trabajo, no tenés derecho a decirle que no le querés hablar más!! Incoherente!).

La veo desde fuera de mí, con pesar, lamentando que tome las decisiones incorrectas. Termina siempre mal, triste, discutiendo con todos a eso de las 6 am, y pienso que lo que yo le ofrezco a cambio, si se queda conmigo, no vale la pena. Pero se queda igual. 

Probablemente esa sensación de empatía (o tal vez, pena) sobrevenga como resultado de la culpa, después de tratarla mal. A eso me refería con el poder que me ha otorgado: el poder de tratarla como yo quiera. Y como no puedo tratarla bien (porque sé que si cedo un milímetro, si dedico más de una milésima de segundo a perderme en su sonrisa, entonces se daría cuenta de que, de a ratos, hasta yo tengo mis dudas, y la situación se me terminaría saliendo de control), la trato mal.

Mejor -me autoconvenzo-, que sepa que nada bueno puede salir si sigue insistiendo. Y con eso en mente, me permito humillarla con mis palabras de smartass (ojala existiese una traducción para smartass!). Y ella se queda. Traga con amargura lo que digo, me busca sorprendida, y sólo encuentra mi cara de póker. Soy amoral con ella; soy egoísta. Soy severa sin vacilar y nadie me juzga. Otra noche Ámbar que termina igual, y yo que me desconozco. 

miércoles, 29 de abril de 2009

Los platos rotos

Lo del sábado en Ámbar fue pagar por los platos rotos sin comerla ni beberla. No sé si el refrán se ajusta exactamente a lo que pasó, pero así se sintió esa hora con Caro. 

Vieron cuando una persona de pronto se da cuenta de que está enamorada, y piensa "Así que esto es el amor"? Bueno, algo parecido me pasó el sábado: Nunca había tenido que cortarle a nadie, y de golpe me encontré "cortándole" a ella, aún sin siquiera haber salido una vez, sin haber tenido un primer ni un último beso. "Así que esto es cortar?"

Fue una hora, entre las 5.30 am. y las 6.30 am. de pura incomodidad. Alternaba entre mirar al piso, mirar a los costados a los curiosos que prestaban atención a la escena, y mirarla a los ojos a ella que, para colmo, se le había dado por tartamudear. 

Tartamudear! O sea, sos toda una actriz, querida! Y tenés una imaginación de cineasta increíble! Te armaste todo un novelón mental cuando desde el primer segundo te dije que no iba a pasar nada entre nosotras. Pasaste de gustarme a asustarme a irritarme a cansarme a hacerme enojar. 

No da que tuviera que decirte dos veces -en voz bastante alta, como enojada- que no me gustabas, que me dejaras en paz, que si voy a Ámbar no es para verte a vos... Y después de todo eso, me das un abrazo y me seguís hablando como si nada!? Estás loca??!! Cortala!!

Así que sí, yo le llamo pagar por los platos rotos: Porque me perdí toda la parte linda que debe tener una relación. Porque llegué sólo a la parte violenta del corte, maldita sea.

lunes, 20 de abril de 2009

WTH?!

Carolina no entiende. Todas las señales están ahí, gritándole que ya es hora de que deje de insistir en estar conmigo, pero ella no quiere verlas. Sus propios amigos le dicen que me deje en paz, porque la estoy boludeando (Andá a saber qué le cuenta a los amigos...), pero tampoco los escucha.

[En verde, las partes en las que parecería que captó el mensaje. En rojo, las partes en la que pensé: What the hell!!]

Caro dice: No te intereso yo? Decime la verdad porque a esta altura lo de Jime ya es excusa, me parece.

Yo digo: Espera. Ya tuvimos esta conversación mil veces! En serio, para mí no da una salida con vos. No sería dos amigas que se juntan a tomar un café. Sería una cita y eso es lo que no da.

Caro dice: Ayer (en Ambar, lean el post anterior.) no parecia eso.

Yo digo: Ayer apenas hablamos 20 minutos! (Ayer no te dí bola! De qué demonios hablás, flacaaa!?)

Caro dice: Hasta acá llegué. Y además no quiero que me digan mas que me boludeas. (Era hora de que te canses!) Y no es una cita.
No te quería decir esto, pero ayer me di cuenta de que de verdad te quiero conocer y no me da lo mismo. Perdonnn [Estás verdaderamente loca! Hasta acá llegaste pero ahora me querés conocer? Es demasiado pedir un poco de coherencia?]

Yo digo: Me parece que esto no da para más: Yo diciéndote que no a todo y vos diciéndome que me querés conocer. No tiene sentido. No es sano.
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Caro dice: Cuál es el peor sentimiento de todos? [Por qué me preguntás estooo?]

Yo digo: El peor? La impotencia. A veces cuesta entender que hay cosas sobre las que uno no puede hacer nada al respecto.

Caro dice: Un amigo me dijo un día, hace mucho, que el amor es lo único contra lo que no se puede ir. (Noooo! Qué me estás diciendo?? En serio, me estás hablando de amor? Con qué sentido!?)
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Yo digo: Espera. Cuando te dije que esto no daba para más, quedamos así, no?

Caro dice: En que no querés hablarme más?

Yo digo: No no-hablarte pero… Estamos de acuerdo en que no va a pasar de eso? Si tenés otras intenciones mejor no hablemos. Decime vos.

Caro dice: Está bien. Me gustan nuestras charlas. No tengo intenciones de nada ya.

Yo digo: Genial.

Aunque ya todos sabemos que en su extraña mente, esta conversación nunca pasó. Seguro ya se la olvidó, y -como diría Guada- está comprando los dos perros para cuando nos vayamos a vivir juntas.

domingo, 19 de abril de 2009

Dos noches, tres salidas

Mi fin de semana, como es usual, dio para todas las salidas L para las que alcanzó el tiempo. Cache-ngue Fest el viernes, la fiesta de Plan V y Ambar, el sábado.

Cachengue Fest fue Cachengue Fest. Croto y mal ambientado como siempre, sólo que esta vez fui más consciente de ello porque, como manejaba, sólo tomé un Speed. La falta de alcohol fue suficiente para notar que esta vez no había un proyector pasando The L Word, que la música estaba toda mal enganchada (como si el Dj hubiera sido el Windows Media Player, en modo "superposición" de las canciones, pisándose descoordinadamente unos 5 o 6 segundos) , y que la iluminación era un flash. Literalmente, UN flash. No un flash de "wooow, qué flashh, boló!". Hablo de las luces apagadas, y un mísero aparato luminoso cegándome a intervalos epilépticos. Basta de hablar del flash.

La fiesta de Plan V fue una experiencia distinta que me recordó a la época (el año pasado jaja) en la que iba a fiestas hetero improvisadas en algún lugar perdido de la Capital. Ésta fue en un teatro a media cuadra del Abasto, un lugar del tamaño del patio de mi casa techado a la mitad. En el quincho (parte techada con una chapa) se bailaba, en la parte descubierta había mesitas redondas chiquitas para tomar algo o comer un pancho. La barra era el kiosquito del teatro, que vendía panchos for real. O sea, imagínense a un par de chicos saliendo de ahí, sosteniendo/engullendo una salchicha a medida que regresaban a sus mesitas. La iluminación provenía del kiosquito, porque en el galpón la luz estaba apagada, y aún así el resplandor de la luz incandescente de la barra/kiosco era suficiente como para que nadie en la "pista de baile" se arriesgara a bailar con movimientos demasiado osados. (Se sabe que a menor luminosidad, mayor deshinibición.) Los más sacados éramos Agus y yo, bailando una seguidilla de 6 canciones de Madonna (porque se ve que en el Windows Media las canciones se reproducían por orden alfabético).

La improvisación de la fiesta, lo mucho que me divierto cuando salgo con Agus, la satisfacción de haber salido por fín a un lugar con un ambiente que estaba bueno, y de haberme alejado de lo bizarro de las Plop/Ambar/C.Fest/Bach, se fundieron en una salida en la que la pasé muy bien.

Igual nos fuimos de ahí y caímos en Ambar a eso de las 5 am, movidos por la necesidad de escuchar Womanizer y I Kissed a Girl, y de bailar con más locura, porque la gente en Plan V bailaba muy como adultos. Tal vez fue porque eran adultos...Hmmm.

Anyways, Ambar estuvo divertido como siempre. Pero más raro que lo habitual, porque a los 15 minutos de haber entrado, me encontré con Caro. Y nada, nos quedamos hablando con ella unos 20 minutos, hasta que -con mucha autodisciplina- me obligué a alejarme. Agarré a Agus de la mano y nos fuimos a la barra de arriba. Ahí estuvimos media hora y volvimos a bajar, volví a Caro. Le pedí a Agus que dentro de 5 o 10 minutos inventara alguna excusa para alejarnos de nuevo. Obviamente me divirtió la situación de hablar bien de cerca con Caro, tener que hablarle al oído porque la música estaba muy fuerte y "no le gusta que le griten". Tal vez algún roce accidental, de esos que uno tiene con todo el mundo al hablar, pero que con ciertas personas parecería que se dan en cámara lenta. Igual, exagero las cosas. Al fin y al cabo, hablamos de fútbol, música, la fiesta de la que venía, y alguna que otra pavada, con muchas interrupciones de mi parte, considerando que al mismo tiempo bailaba y saltaba con Agus (como para no dale demasiaaada bola a ella).

A los 10 minutos Agus cumplió con su obligación, y me alejó de Caro con la excusa de que teníamos que buscar a su amigo. Y nos fuimos al centro de la pista, y bailamos un rato largo hasta que Caro se nos acercó para decirme que se iba. "Bueno," le contesté. "Te puedo dar un abrazo?," me preguntó.

Y ahí llegó lo bizarro de lo bizarro. Una seguidilla de abrazos fuertes y eternos, de esos que hemos visto en las películas románticas hollywoodenses. Yo bajaba mis brazos, y ella seguía abrazando. Yo aprovechaba el clímax de I Want To Break Free de Queen (Oh! Casualidad!) para mandar algún paso de baile alocado que separase nuestro cuerpos y, de nuevo, ella volvía a agarrarse. Ella se acercaba con los brazos abiertos y yo, con una sonrisa, me tiraba hacia atrás a lo Matrix, esquivando las balas (literalmente, la imagen es esa. Curvé mi espalda hacia atrás con alevosidad). En cierto punto, deslicé un "Dejame en paz" en su oído. Cómo no se dio cuenta, en algún momento entre el tercer y el quinto abrazo, que ya era hora de irse??

Finalmente se fue. Y agarré a Agus de la mano, y le pedí "sacame de acá ya". Y empezamos a bailar de nuevo. Y Caro volvió y me agarró por atrás, me tapó los ojos. Me costó soltarme, me dí vuelta, hubo un abrazo final. Compruebo una y otra vez que está loca.

viernes, 17 de abril de 2009

Con perros y todo

Anoche hablé con Guada y le conté de la situación Caro. Dos frases suyas me quedaron grabadas, las reproduzco para no olvidarlas:

1) "Sabé que si intentás algo con Caro, más allá de lo que pase con Jime, el resto de las chicas no te va a hablar más. Olvidate de salir con el grupo." (La frase que más dolió)

2) "Pero esta chica tiene U-Haul jodido! No quiere mudarse en la primera cita! Quiere mudarse, casarse y tener dos perros!"

Helas aquí, resumidas en dos Guadifrases, las razones por las que cualquier mínima ilusión de siquiera conocer a Caro, fueron eliminadas por la parte más racional de mi cerebro (si es que hay otras partes menos racionales jajaja ---> Uyy flaca que te hacés la que no tiene sentimientos. Diosss!): Por un lado, quiero seguir saliendo con las chicas. Por otro lado, Caro está loca. Y no quiero tener dos perros con ella.

miércoles, 1 de abril de 2009

Ahora Alanis

Hizo trampa! Esperé a que se hubiera puesto offline, y ahí me puse yo en on (en messenger). A los 10 min ella estaba on de nuevo, saludándome... Maldita sea!

Y acá me tienen... escuchando (juntas y en sincronización!) unas canciones de Alanis que me pasó por Youtube.... Eso en el mundo L es como un ritual de copulación, no?

Maldición!