Hace rato que no reveía un boliche. Y no porque haya dejado de salir, sino porque no había nada nuevo sobre que hablar. Entonces llegó Human los sábados. Bueno, antes llegó Rheo los viernes (mismos creadores que Human) pero como era sólo de chicos no fui. Ehmm Human también es 95% chicos, ahora que lo pienso. No sé por qué me emocionó tanto ir.
Human es Rheo y Martxé (dos propuestas que no duraron 3 meses) en lo que era Mint, en Costa Salguero. Tal vez los organizadores pensaron 'la tercera es la vencida' y probaron otra vez la misma fórmula: Tratar de hacer un boliche para los jóvenes gays (chicos bien, que asisten a universidades privadas y que dejan de respirar para meterse en un pantalón de Felix) pero bajo el concepto de 'espacio open minded' que busca convocar también a los heteros. Claro que cuando el hombre hetero entra y ve que hay un 95% de hombres, sólo se quedan los metrosexuales de camisa abotonada a partir del 5to botón y de bronceados hipercancerígenos que piensan que ser open minded es top, y que de vez en cuando se comen una no son tan heteros.
Chicas... las dos veces que fui conté menos de 10 en todo el boliche; incluyéndome. Estoy segura de que 8 de cada 10 eran pakis, aunque no logré detectar a la torta que no era yo. Ah, claro! Me faltó mencionar a 4 gatos cincuentones vestidas todas de blanco con minifalda o jeans muy ajustados, también marroncitas de tanto sol, de pelo largo platinado. Mínimo 3 cirugías plásticas por cabeza (y eso no incluye culos y tetas).
Ta-daaa. He ahí el público de Human. Gays que escapan de Ambar y Plop! porque están cada día mas crotas (dan miedo, a todos nos han tratado de robar el celular o la billetera en la Plop!) y que encuentran una alternativa supuestamente top y bien (y todos los adjetivos monosilábicos que dan la idea de algo superior y supraterrenal como chic y glam) sumados a un par de pakis despistados que no van a tardar en aburrirse y no volver más.
Infraestructuralmente (existe esa palabra?) el lugar es bastante común. Creo que cuando Mint era Mint estaba más lindo, y ahora está un poco venido a menos. Los tragos están bastante bien aunque son algo caros; cuestan lo mismo que en Pacha o Rumi, aunque por lo menos el vodka es mínimamente un Smirnoff. Hay una pista principal bastante grande que pasa música electrónica, en donde se puede bailar cómodamente (léase no se llena demasiado) y al fondo una pista más chica en lo que vendría a ser una extensión agalponada del boliche que da al río.
Esta última pista e x p l o t a de gente. Es adonde vamos todos porque la electrónica de la pista de adelante no es demasiado genial, y al menos a mí, a mis amigos y al 70% de los concurrentes nos divierte más bailar un poco de música de los ochenta, reggaeton, y todo lo que cabe bajo la etiqueta 'cachengue'.
En resumen, el sábado pasado teníamos:
- Un diluvio bíblico aunque la temperatura no bajó mucho
- Una pista de baile/galpón repleta de gente acalorada y sudorosa
A esto se suma que fui con Caro (y con Sebas y dos amigos de Caro) y a la señorita el calor y las multitudes la ofuscan, así que las dos primeras horas de boliche estuve preguntándole qué le pasaba; hasta que cambió de actitud y al menos en ese sentido las cosas mejoraron un poco.
Lo que no mejoró jamás fue el calor que hacía en ese ámbito cerrado. Todos moviéndose sacados y generando más calor + techo de chapa frío porque afuera llovía = de pronto notamos que caían unas gotas sobre nuestras cabezas. Caro pensó que era una gotera, pobre ilusa... Era SUDOR!!! El vaho de los cuerpos, los alientos, las transpiraciones! Toda la humedad del aire condensada en el techo frío y cayendo en forma de gotas sobre nuestras cabezas, nuestra ropa; gotas deslizándose a nuestras caras. Qué ascoooooo!!! Este es el boliche de moda?? Uno a dónde todos vamos a mojarnos en una ducha de salados sudores ajenos?? No vuelvo más.
