Pasó una semana de ese primer episodio. Las cosas habían mejorado mucho. No habíamos vuelto a la normalidad porque cada tanto ella seguía un poco triste, pero al menos estábamos actuando como novias de nuevo. Por una semana, todo genial. Sin embargo, las cosas empezaron a decaer gradualmente otra vez.
El fin de semana pasado de nuevo volvimos a hacer todo juntas: se quedó a dormir a casa, nos quedamos en la cama hasta las 7 pm, a la noche fuimos a bailar, al día siguiente fuimos a ver la final de la Copa Peugeot de Tenis [nunca en la vida vi un partido en vivo, pero como sé que a ella le gusta el tenis saqué entradas. Soy la mejor] y después cenamos juntas. Sin embargo, tuvimos nuestros altibajos.
El viernes fue genial, dormimos juntas, abrazadas, estuvimos toda la tarde del sábado en la cama. Pero a la noche antes de ir a bailar empezó de nuevo el trato de amigas. Lo dejé pasar, porque tampoco tenemos por qué vivir una encima de la otra. Fuimos a bailar, pero en Ámbar no me dio ni un poco de bola. De nuevo, le di su espacio. Traté de besarla y de nuevo me dio el tratamiento Maradona-Coppola así que me distancié un poco. Dejé de agarrarla o abrazarla. Bailé con uno de sus amigos. En la pista, bailé al lado de ella, lo cual es distinto de decir con ella, porque ella mientras miraba para los costados [la típica que uno hace a) cuando está con amigos de levante, buscando una presa o b) aburrida y buscando otro grupo de amigos que también haya ido a ese boliche]. Me enojé un poco porque quise bailar con ella una canción [una! Una sola vez reclamé su atención!] y nada, siguió esquivándome la mirada y mirando a los costados.
Esa noche se fue a dormir a su casa, pero a las pocas horas de acostarse, a eso de las 10 am, me llamó para decirme que no sabía qué hacer, que le ponía mal sentir que nunca podía contentarme, que todo lo que hacía estaba mal, que no quería que yo pensara que no le interesaba estar conmigo, pero que no podía evitar tener esas actitudes ariscas. Le dije que se calme un poco, que estaba pensando demasiado las cosas, que no llorara por favor. Llegó a insinuar, llorando, que si yo quería cortarle, tenía derecho a hacerlo. Yo solo quería dormir y un poco enojada le dije que no era el momento para hablar eso, que no entendía nada y que mejor hablábamos más tarde. No volvimos a hablar del tema, creo que fue otro de sus raptos depresivos en que piensa en un tema con tanta seriedad somo si fuera el fin del mundo hasta que se le pasa.
A la noche, después de ver el partido, en la cena, le pregunté que había sido todo eso pero no avanzamos mucho en el tema.
Bien...lamento decir esto, esta confundida, estuve ahi con la misma actitud hara hace un año... hace lo sgte, haceme caso y decile esto "no te preocupes, si necesitas tiempo para pensar yo estoy aca, sin importar el tiempo que te tome...yo voy a estar aca amandote"
ResponderEliminareso fue lo que me dijo mi actual pareja en ese momento y realmente funciono..
:) no te preocupes, son solo dudas.