La semana pasada Caro no quería verme, decía que prefería verme el martes (el lunes no, porque tiene un parcial). Es obvio que el martes se anticipó; llegó el viernes pasado. La arbitrariedad de dejar pasar una semana desde que había cortado era ridícula.
El viernes fuimos a un bar por Palermo, con mi amigo Sebas, Fran (el amigo de Caro) y el novio. No la veía hacía una semana, así que aunque sólo la vi un ratito, yo estaba feliz. No quería irme, pero le había prometido a Sebas que íbamos a ir a la Plop!. Teniendo dos empleos (esta es mi última semana de no dormir!! wiiii) y hablando con Caro por teléfono tantas horas diarias [entiéndanme, no estoy acostumbrada a dedicarle tanto tiempo a una persona] no estoy durmiendo más de tres horas por día. Así que no la pasé demasiado bien en la fiesta; lo único que quería era estar en mi cama... con ella, tal vez.
Llegué a mi casa a las 7am , y Sebas se quedó hasta las 8 charlando. Yo no daba más. Finalmente dormí, pero sólo hasta las 11. Me bañe, la llamé a Caro y la pasé a buscar por el trabajo. Creo que me pregunto fácimlmente 25 veces si no prefería que la dejara para irme a dormir. Creo que me lo pregunta cada vez que salimos, porque siempre tengo cara de sueño. Debe ser graciosa una persona en un estado constante como de borrachera.
Fuimos al cine, creemos que ahí la vimos a Cande, pero no sabemos si nos vio. [Bizarro, ahora hablo en plural. Se terminá acá! jaja] Vimos la última de Russell Crowe, No Sé Qué Del Poder... En realidad, fue Caro la que vio la peli; yo cerré los ojos y la escuché desde el hueco de su cuello. Me gustó. Después de la peli, también me gustó mucho el estacionamiento del Village jaja.
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