Vamos en el auto. Tu mejor amigo y su ex novio adelante; Pablo, vos y yo, atrás. Vos estás en el medio y cuando tirás tu cuerpo hacia adelante para hablar con tu amigo, Pablo aprovecha y me sonríe. No pierdo la oportunidad para comentártelo al oído y que así lo odiemos en complicidad.
4 am - A Sebas lo encontramos en la puerta del boliche. Entramos rápido; a esta hora ya no hay fila para entrar. Lo primero que hacemos es subir una de las escaleras, porque tus amigos quieren ir a los baños de arriba. Vos, Sebas y yo enfilamos a esa suerte de balcón desde donde se puede ver el escenario y la pista principal. Pero a medida que caminamos, tu cara se retuerce de espanto, mirando siempre hacia adelante.
Paréntesis: Odio ir a bailar con vos. Ya te lo dije. Odio ir a bailar con vos porque nunca bailás, ni me mirás mientras bailamos, ni me das bola. Lo único que hacés es mirar a tu alrededor, buscando gente conocida. A alguna de tus ex, a alguna que te chapaste hace uno o dos años... Después me decís que se volvieron amigas, que no pasa nada. Qué me importa?? Holaaa! Odio a tus ex! No quiero cruzarlas y vos encima las buscás con la mirada!
Así que cuando me doy cuenta de que estás buscando a otras, me enojo mucho. Mal. Te grito, me violento. Me vuelvo una persona horrible.
Volvamos a la narración: Tu cara de sorpresa/espanto no pasa desapercibida. Instantáneamente giro mi cabeza en dirección de lo que estás mirando, alerta y lista para atacar, pero entre el grupo de gente disperso que baila arriba, entre el humo de máquina y la escasa luz, no distingo nada particular. Te agarro un hombro y te pregunto qué viste. Todavía con cara de OMFG, me contestás que no es nada. Insisto. Insistis en que no viste nada.
Este tipo de idioteces que me hacen sentir que me tomás de estúpida son las que pueden provocar que haya roces entre nosotras toda la noche. No arranquemos mal, por favor.
Caminamos unos pasos más, cerca de la barra. Con Sebas atravesamos todo ese sector, pero te perdemos en el camino. Me doy vuelta para buscarte y no lo puedo creer. No lo puedo creer. Na te la pue... Quiero salirme de mi cuerpo y buscarte y matarlas. A vos y a tu ex. Hablando como si nada... Pero si hace un segundo caminabas al lado mío!! [Pero si esta HDP estaba en otra provincia!!!!]
Y ahí estás, hablando con la pendejita que se suponía que estaba en Corrientes. Las dos felices, charlando como si no hubiera nadie alrededor, contentas de haberse reencontrado. Antes de inflar el pecho [?] e interrumpirlas, lo agarro a Sebas y con orgullosa cara de 'yo sabía, no lo puedo creer' [y aunque no sé muy bien qué es lo que no puedo creer] las señalo y le digo que te voy a matar.
Atropello con el cuerpo a la gente que se interpone entre vos y yo. Las miro fíjamente a medida que me acerco y manoteo la camisa de Sebas para asegurarme de que no se pierda. Me paro un poco atrás de Laura [tu ex] y me mirás con cara de "oh dios mío, esto no es un sueño, y en la vida real yo había venido a bailar con mi novia y en vez de eso me puse a hablar con mi ex que tanto odia y ahora caigo a la realidad y no sé en donde meterme." [Una cara bastante específica y difícil de confundir, si me preguntan.] Ella te sigue contando de sus travesías en el interior del país. Yo le meto un manotazo en el hombro y con toda la ironía que puedo juntar en el transcurso de esa acción, y con mi sonrisa de odio más exagerada la saludo "Lauriii! Volviiiiste!!".
Intercambiamos dos o tres palabras. Ella se hace la inocente y me cuenta que recién volvió, y que no viene a bailar a este boliche desde hace varios meses. Yo la escucho de costado pero te miro a vos con odio, Carolina.
Y mientras con Sebas nos quedamos unos minutos bailando al lado de ustedes, para que terminen de saludarse y yo pueda matarte con un poco más de privacidad. En el medio deslizo en tu oído un "Qué casualidad, no? El día que te corto, se va a vivir a otra provincia, y el día que me decís que me amás, vuelve". Estoy odiando que le siguas hablando, pero no te voy a arrancar ni a arrastrar de ahí, ni te voy a hacer una escena. Me alcanza con imponer mi presencia al lado suyo e incomodarte al máximo. No te voy a poner en rídiculo pero cuando tengamos dos minutos a solas pienso que mi descarga va a ser titánica.
Qué carajo hace tu ex ahí? No estaba en otra provincia??! Y no, me importa un pedo [Carajo y pedo en el mismo párrafo. Danger] si sabías o no que ella iba a estar acá. Ahora sospecho de todo. Te grito. Te veo mandando un mensaje de texto y te agarro el teléfono para ver a quién le escribís. Te sugiero ir a bailar a la pista de abajo [no quiero quedarme ahí arriba ni un segundo más] pero vos te quejás de que abajo hace mucho calor. Te agarro del hombro y te aviso que no estás en posición de exigir nada. Te tiro del brazo, te voy arreando como si fueras ganado porque, encima de todo, fumada y ebria caminás lento como si estuvieras perdida. Toda la suavidad con la que podría haberte tratado se perdió cuando nos encontramos a Laurita.
[Sigue..]
¿¿¿¿¡¡¡¡ENTONCES!!!!???? Daleeeee V! la III parte ya!
ResponderEliminarYo me digo... no da que te borres vos en el boliche y te pongas a hablar con alguna bonita que haya por ahí? Sería más que interesante ver la reacción de Carolina, no?
Ah, y si vas a UNNA la próx, avisá a ver si coincidimos, eh!
Besos, y III parte che!
Parte III!!! Parte III!!! Se puso emocionante :D
ResponderEliminarhuy che, no era lo que queria leer... de hecho estuve toda la mañana por postearte que los borrachos siempre dicen la verdad y que estaba bueno que te lo dijera borracha, toy super mal hoy...y encima esto...no please! contame un final feliz
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